Los vehículos a dos ruedas y eléctricos están ganando el pulso a los vehículos de combustión en Europa. Además de su bajo costo y facilidad de manejo, tanto motocicletas como bicicletas eléctricas se están convirtiendo poco a poco en el modo de transporte más popular por su bajo impacto medioambiental.
En los últimos tiempos, los vehículos eléctricos se han convertido en las estrellas de la circulación vial en Europa. La creciente cantidad de gases que emiten los vehículos de combustión impulsa a los gobiernos a implementar estrictas medidas de control de emisiones y promover la movilidad eléctrica. Así, por ejemplo, en marzo de 2021, nueve países europeos (Austria, Bélgica, Dinamarca, Grecia, Malta, Irlanda, Lituania, Luxemburgo y los Países Bajos) solicitaron a la Comisión Europea que estableciera una fecha de eliminación para la venta de turismos nuevos y vehículos comerciales ligeros con motores de combustión. Esta petición camina de la mano con el Plan Verde aprobado por la Unión Europea que pretende lograr la reducción del 90% en las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con el transporte para 2050. Este tipo de políticas junto con la creciente conciencia ecológica de la población permite florecer al mercado de motocicletas y bicicletas eléctricas que se encuentra en plena expansión.
Europa apuesta por las motos eléctricas
Según la Asociación Europea de Fabricantes de Motocicletas (ACEM), el mercado europeo de motocicletas eléctricas creció más del doble en tan solo un año, de 6.901 unidades en 2018 a 14.111 unidades en 2019. La industria de motocicletas eléctricas en Europa se valoró en aproximadamente 233 millones de euros en 2019 y se espera que crezca a una tasa compuesta anual del 27,6% durante el período 2020-2025. En este sentido, ACEM (La Industria de Motocicletas en Europa) augura que la parte predominante del mercado de vehículos de dos ruedas será eléctrica para 2030; afianzando, así, el momento para las empresas del sector a exportar sus productos.
Una muestra de dicho crecimiento la encontramos en la proliferación de los servicios de alquiler de motocicletas eléctricas. En la actualidad, se estima que alrededor de 50 proveedores de servicios de uso compartido de scooters operan en más de 50 ciudades europeas.
En términos de tamaño de flota, Francia, seguida de Italia, dominaba el sector regional de vehículos eléctricos compartidos de dos ruedas en Europa con 2.560 motocicletas eléctricas en 2019, lo que representó un aumento de alrededor del 132% respecto al 2018.
Bajo costo y facilidad de manejo
De un tiempo a esta parte, las vías de las ciudades se han ido estrechando para dejar paso a aceras más amplias, además de compartir espacio con los carriles de bicicletas. Ante esta nueva orografía de movilidad urbana y el aumento en tamaño de los nuevos automóviles híbridos, las scooters eléctricas son el modo de transporte idóneo para circular por las ciudades. Las razones son múltiples. Las motocicletas eléctricas son livianas, prácticas, fáciles de conducir y más rápidas que los vehículos de cuatro ruedas en tráfico denso. Es de esperar, pues, que las motocicletas eléctricas, tanto de uso compartido como de particulares, dominen la movilidad urbana en un futuro muy próximo. Para ello, los expertos aconsejan a los fabricantes de motos eléctricas y componentes estar preparados para empezar a exportar sus artículos por Europa.
La creciente preocupación de la población por la crisis climática junto con las iniciativas gubernamentales para una Europa más verde favorecen el cambio de paradigma en la movilidad urbana
Las bicicletas eléctricas marcan tendencia
En este sentido, las bicicletas eléctricas juegan también un papel fundamental en la movilidad urbana. Tan solo hace falta darse un paseo por las cifras. El último informe de CONEBI (Confederación de la Industria Europea de la Bicicleta) revelaba que en 2019 se vendieron más de 3 millones de bicicletas eléctricas. Esta cifra representa un aumento sustancial del 23% con respecto al año anterior, convirtiendo las bicicletas eléctricas en el 17% de la cuota de mercado total.
El coste de la compra es un reclamo muy atractivo para la compra de bicicletas eléctricas y la pandemia no ha parado este crecimiento del mercado. De hecho, El 17% de los europeos tienen muchas más probabilidades de comprar o utilizar una bicicleta eléctrica este año que 2020. En Italia, por ejemplo, el consumo de estos vehículos ha aumentado un 30%, lo que demuestra no solo el enorme potencial para aumentar el número de ventas de bicicletas eléctricas, sino una transformación del sistema de movilidad urbana en los próximos años.
Fabricantes pequeños, los más competitivos
En esta línea, los pequeños fabricantes de motocicletas, bicicletas y componentes eléctricos están viviendo un momento de esplendor, mucho más que las empresas líderes en el sector de la automoción a dos ruedas. La razón, su adaptabilidad al mercado. Las pequeñas empresas son más competitivas ya que requieren de menor inversión y de menos mano de obra para concentrarse en la producción de cantidades limitadas, actuando, de esta manera, como integradores de sistema de movilidad urbana eléctrica. Para estos pequeños fabricantes, es, por tanto, el momento idóneo de integrar en sus presupuestos los servicios de consultoría de comercio exterior que estén a su disposición.
Los fabricantes establecidos, por el contrario, intentan equilibrar sus inversiones en un sector, el eléctrico, de manera tardía. Tampoco juega a favor las altas expectativas que los consumidores vinculados a la marca tienen respecto a la calidad del vehículo, convirtiendo la producción de motos eléctricas en solo una fracción de sus actividades totales.
Vencer al líder asiático, un reto alcanzable
Los ingresos por exportación de bicicletas taiwanesas, incluidas bicicletas eléctricas y componentes, aumentaron en 2019, según la Administración de Aduanas del Ministerio de Finanzas recaudando unos 487 millones de euros, lo que supuso un aumento del 119,51% respecto al mismo período del año pasado. Pero aunque Taiwán es uno de los mayores exportadores de bicicletas eléctricas, Europa no se queda atrás. Portugal se perfila como uno de los mayores productores de bicicletas eléctricas de la Unión Europea con 2,7 millones de unidades fabricadas, seguido de Italia, con 2,1 millones, y Alemania con 1,5 millones.
Queda patente que el mercado de los vehículos de dos ruedas eléctricos tiene campo para correr en este nuevo panorama de movilidad urbana y sostenible que es Europa. Las empresas que, en este sentido, quieran crecer deberían mirar, pues, sus opciones y empezar a exportar fuera de sus fronteras.
Consultor en internacionalización de startups y Pymes. Director general de CoMark España, una consultoría de negocios especializada en exportación, internacionalización y comercio exterior.
Profesor de Business Development in Practice en la Toulouse Business School de Barcelona.
Su objetivo es transformar los obstáculos en oportunidades, haciendo crecer la rentabilidad y fortaleciendo a las pequeñas y medianas empresas ante la incertidumbre de los mercados.
Ha guiado y apoyado los procesos de internacionalización de multitud de empresas de una gran variedad de sectores y cuenta con una amplia experiencia en muchos mercados.
Alessandro Ingarsia en LinkedIn